Proyectos de redistribución de alimentos: Modelos de bancos de alimentos y redes comunitarias.


La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) estima que más de 820 millones de personas pasan hambre.  El Informe El estado de la seguridad alimentaria y la nutrición en el mundo del año 2019 conocido bajo el acrónimo inglés SOFI 2019 pone de manifiesto  que  la  prevalencia  mundial  de  la subalimentación,  si  bien  luce  estabilizada,  la cifra absoluta de personas subalimentadas sigue creciendo, aunque sea con lentitud (FAO-FIDA-OMS-PMA-UNICEF, 2019). Igualmente, otro hecho alarmante es que cerca de 2.000 millones de  personas  padecen  inseguridad  alimentaria moderada  o  grave  en  el  mundo.  La  falta  de acceso  regular  a  alimentos  nutritivos  y suficientes que estas personas padecen las pone en  un  mayor  riesgo  de  malnutrición  y  mala salud  (ídem).

Un  hecho  importante  es  que  el  informes SOFA 2019 (FAO, 2019a) estuvo dirigido progresos  en  la  lucha  contra  la  pérdida  el desperdicio de alimentos. En el mismo se hace mención  especial  a  la  recuperación  y redistribución  de  alimentos  –también denominados rescate o donación de alimentos,  así  como  la  rebusca,  definiéndolos  como obras de caridad que incluyen la distribución a  las  personas  que  padecen  inseguridad alimentaria de alimentos que de otro modo se perderían  o  desperdiciarían.  Estos alimentos  pueden  recuperarse  en  cualquier punto a lo largo de la cadena de suministro alimentario. Algo importante que señala SOFA 2019 es que aunque fueron ignorados por los encargados de formular las políticas hasta hace solo un decenio, los programas de recuperación y redistribución como los bancos de alimentos, las tiendas comunitarias, los supermercados sociales,  los  comedores  sociales  o  los programas de alimentación y nutrición en las escuelas, desempeñan actualmente un papel cada vez más importante; no solo como soluciones para la pérdida o el desperdicio de alimentos, sino como manera de promover el derecho a una alimentación adecuada (FAO, 2019a).

 



Los  bancos  de  alimentos  nacieron  con  un doble objetivo: resolver el hambre y combatir el  desperdicio.  Por  ello,  con  forma  jurídica de fundaciones o asociaciones, los bancos de alimentos  son  organizaciones  sin  ánimo  de lucro  que  operan  en  sociedades  donde  a través del espíritu solidario y difundiendo los valores  humanos  necesarios,  tratan  de solucionar la necesidad básica del ser humano: la  alimentación.  Su  forma  de  operar  es luchando  contra  el  despilfarro  obteniendo alimentos excedentarios para donarlos a los más  desfavorecidos  a  través  de  asociaciones benéficas (Afonso y Sastre, 2017).

Aunque su misión principal es aliviar el hambre, el aumento de la obesidad y las enfermedades relacionadas con la dieta entre las personas que padecen inseguridad alimentaria ha llevado a los bancos de alimentos a promover activamente productos  más  nutritivos  y  saludables.  Los bancos,  como  influyentes  clave  del  sistema alimentario  caritativo,  están  trabajando  para avanzar en sus comunidades, en iniciativas de bancos de alimentos centrados en la nutrición. Las  mismas  se  definen  en  términos  generales como esfuerzos organizativos y programáticos

Para  abordar  las  disparidades  de  salud relacionadas con la nutrición en los beneficiarios de organizaciones benéficas. Esta  intervención  demostró  que  los bancos de alimentos pueden evaluar efectivamente los clientes con alto riesgo de diabetes y mejorar la seguridad alimentaria de los hogares  otros factores de riesgo de diabetes, así  como  también  pueden  ser  un  socio importante  y  estratégico  para  los  sistemas  de atención médica u organizaciones comunitarias que  trabajan  para  prevenir  la  diabetes  en poblaciones con inseguridad alimentaria.

Es fundamental continuar  promoviendo  los  sistemas alimentarios sostenibles con un enfoque de economía circular que aproveche los residuos generados por la actividad y que mitigue los efectos del cambio climático. Los  bancos  de  alimentos  con enfoque de economía circular y aprovechamiento  total  son  hoy  más  que nunca una necesidad en el sistema alimentario.


https://ageconsearch.umn.edu/record/316882/?v=pdf

Comments

Popular posts from this blog

POBREZA Y ACCESO A ALIMENTOS : COMO LA FALTA DE RECURSOS LIMITA EL ACCSESO ADECUADO A ALIMENTOS

Consecuencias a corto y largo plazo: efectos en la salud y bienestar.

Factores que la determinan: Acceso físico y económico a alimentos